sábado, 5 de octubre de 2013

Artículo de opinión sobre Aprendizaje situado y redes de comunicación


APRENDIZAJE SITUADO Y REDES DE COMUNICACIÓN

Artículo de opinión por Susana Venegas Méndez.

Palabras claves: Desarrollo cognitivo, aprendizaje situado, aprendizaje colaborativo, cultura, tecnología, información.

Los teóricos de la cognición situada parten de la premisa de que el conocimiento es situado, es parte y producto de la actividad, el contexto y la cultura en que se desarrolla y utiliza. (Díaz, F., 2003, p. 2). De acuerdo con Díaz, F. (2003), se toman como punto de referencia los escritos de Lev Vygotsky (1986; 1988) y de autores como Leontiev (1978) y Luria (1987) y más recientemente, los trabajos de Rogoff (1993), Lave (1997), Bereiter (1997), Engeström y Cole (1997), Wenger (2001), por citar sólo algunos de los más conocidos en el ámbito educativo. 

Particularmente quienes se inspiraron en los fundamentos socioculturales de la cognición planteados por Vigotsky, se han dedicado a pensar la educación, y concretamente el aprendizaje, desde sus bases de origen: los intercambios sociales que son organizados en un marco de sentido colectivo. (Sagástegui, D., 2004, p. 32). De aquí la importancia de retomar según este enfoque la propuesta del aprendizaje así como los cambios en las formas de comprensión y participación de los sujetos en una actividad conjunta por medio de una enseñanza experiencial, que involucra el empoderamiento cultural, el pensamiento y la acción. 

De acuerdo con Neve (2003), la obra de Dewey, en particular el texto Experiencia y educación (1938/1997), es la raíz intelectual de muchas propuestas actuales de cognición situada. Recuérdese que para Dewey “toda auténtica educación se efectúa mediante la experiencia” (Díaz, F., 2003, p. 22)

Se plantea la situación educativa como el resultado de la interacción entre las condiciones objetivas del medio social y las características internas del que aprende. Para Dewey, el aprendizaje experiencial es activo y genera cambios en la persona y en su entorno, no sólo va “al interior del cuerpo y alma” del que aprende, sino que utiliza y transforma los ambientes físicos y sociales para extraer lo que contribuya a experiencias valiosas y establecer un fuerte vínculo entre el aula y la comunidad. (Díaz, 2003).

Se le denomina aprendizaje situado, pues “lo que se sabe” se relaciona con las situaciones en la cuales se produjo o aprendió. Esta teoría tiene una connotación situacional, ya que, los significados se reconstruyen cuando se les utiliza en ciertas situaciones o cuando son similares a los contextos en donde se les aplicó por primera vez. (Arias, I. (s.f). 2004, p. 2).

 El aprendizaje situado es entendido genéricamente como “una forma de crear significado desde las actividades cotidianas de la vida diaria” (Sagástegui, D., 2004, p. 31). Siendo necesario considerar la relación que hay entre el conocimiento y el entorno donde éste se produce. El contexto social no puede estar exento en un proceso de aprendizaje, porque este paradigma considera que el conocimiento se construye en contextos reales, donde se le permita a la persona potenciar sus habilidades críticas y además pueda reflexionar sobre su participación social en la comunidad.

 El aprendizaje situado, al concebir la actividad en contexto como el factor clave de todo aprendizaje, ubica a la educación como parte integrante e indisociable de las diversas prácticas de la vida cotidiana. (Sagástegui, D., 2004, p .30). Este es un paradigma que representa una de las tendencias actuales más representativas y promisorias de la teoría y la actividad sociocultural (Daniels, 2003, citado por Días, F., 2003, p. 2). 

El aprendizaje situado, visualiza el aprendizaje y la enseñanza de las personas en el ideal de lograr una pedagogía que tienda puentes sólidos y flexibles entre los procesos educativos escolares y “la realidad” (Sagástegui, D., 2004, p. 30). Así, dentro de este paradigma la escuela debe mantener situaciones similares a las que vivimos día a día, con la finalidad de crear individuos que puedan adaptarse fácilmente mediante un proceso de participación continua.

Esto no significa simplemente una moda sujeta a los vaivenes de la mercadotecnia académica sino el indicador de un nuevo régimen de racionalidad que nos acerca a una definición de educación como una continua reinvención de la realidad y de la cultura. (Sagástegui, D., 2004, p. 38). 

En sus postulados se considera que la educación no es el producto de procesos cognoscitivos individuales sino de la forma en que tales procesos se ven conformados en la actividad por una constelación de elementos que se ponen en juego, tales como percepciones, significados, intenciones, interacciones, recursos y elecciones. Estos constitutivos no son factores de influencia sino el resultado de la relación dinámica que se establece entre quien aprende y el entorno sociocultural en el que ejerce su acción o actividad. (Sagástegui, D., 2004, p. 31).

Surge otro concepto y es el de aprendizaje colaborativo definido como el intercambio y desarrollo del conocimiento en el seno de pequeños grupos de iguales (pequeñas redes de adquisición de conocimiento), encaminados a la consecución de objetivos académicos. (Martín-Moreno, Q., 2004, p. 2-3). Este aprendizaje implica el uso de estrategias que le permitan a la o el estudiante trabajar cooperativamente en actividades académicas, donde cada persona tiene un grado responsabilidad individual y colectiva. Dicha responsabilidad puede tener percusiones positivas como motivación hacia lo que se aprende, mejor rendimiento, discusión a partir de la diversidad de opiniones. 

Esta interacción entre pares, considera la constitución de redes de aprendizaje, las cuales en nuestros días suelen estar apoyadas en redes telemáticas, que tienen por objetivo la construcción y difusión del conocimiento. El apoyo telemático a las redes de conocimiento está potenciando el alcance de las mismas. Las transformaciones que están produciendo las aplicaciones tecnológicas en todo tipo de organizaciones (organizaciones educativas, laborales y de cultura y ocio) están configurando una sociedad global. (Martín-Moreno, Q., 2004, p. 3).

La enseñanza no transcurre en contextos significativos, no se enfrentan problemas ni situaciones reales, no hay tutelaje, ni se promueve la reflexión en la acción, ni se enseñan estrategias adaptativas y extrapolables (Díaz, F., 2003, p. 3). La enseñanza tradicional puede significar en aprendizajes faltos de significado y sentido. Por el contrario, desde una visión situada, se aboga por una enseñanza centrada en prácticas educativas auténticas, donde las posibilidades se amplían con los recursos que proveen las tecnologías de información y comunicación. A través del uso de redes, multimedia, simulaciones, programas interactivos u otras aplicaciones menos sofisticadas, pueden llevarse al aula diversas situaciones problemáticas.

La construcción de comunidades de aprendizaje basadas en redes telemáticas constituye uno de los mayores desafíos con los que se enfrenta la educación actual. Falta mucho por explorar pero no cabe duda el uso supervisado y adecuado de la tecnología puede ser de mucho provecho. Martín-Moreno, Q., 2004 plantea que el meta-análisis ha concluido que la utilización de las tecnologías de la información y de la comunicación en el ámbito escolar desarrolla las capacidades para utilizar estas tecnologías en la adquisición de conocimiento, incrementa la motivación del alumnado, cambia la estructura de las actividades del aula y proporciona mayor control al alumnado sobre su propio aprendizaje. Por tanto ante este panorama y según lo que proponen los postulados del aprendizaje situado y redes de comunicación considero resultan funcionales en el ámbito costarricense.

Esta visión reciente comparada con otros enfoques reconoce contexto-actividad, así el aprendizaje situado exige en la escuela una actividad creativa de interpretación del mundo; requiere que los estudiantes operen en situaciones “reales” y “auténticas” semejando las formas de aprendizaje que se producen en la vida cotidiana, (Sagástegui, D., 2004, p. 34).

El desafío pedagógico consiste en hacer del contexto escolar un espacio social de conocimiento, en donde los alumnos se enfrenten a situaciones “auténticas”; resulta importante contrarrestar la tendencia a diseñar “ejercicios” de “aplicación” de conocimientos diseñados ad hoc para que el alumno demuestre la “adquisición” de contenidos (Sagástegui, D., 2004, p. 34).

El papel del docente no se restringe a crear “condiciones y facilidades” sino que orienta y guía explícitamente la actividad desplegada por los alumnos. (Díaz, F., 2003, p. 7). Se requieren profesores con perfil profesional polivalente, con capacidad para el trabajo colectivo y pluridisciplinar, diestros para flexibilizar y reconstruir continuamente la lógica de trabajo docente, a fin de asegurar procesos de andamiaje y metacognición adecuados. (Sagástegui, D., 2004, p. 36).

Considero que estrategias como las aquí planteadas, serán más efectivas para las y los alumnos si su participación es activa y su aprendizaje está centrado en experiencias significativas y motivantes (auténticas). El fomento del pensamiento crítico y la toma de conciencia, le permite a la persona pensar de manera reflexiva, es decir, analizar, comparar y evaluar conceptos. Además de investigar sobre las posibles formas de resolución, como toma de decisiones y actuar con responsabilidad. Por ejemplo incorporar al trabajo análisis de videos, donde se reflejen problemas de la vida cotidiana, los cuales deban ser resueltos por ellos y ellas. Al ofrecerles un contexto situado, les permitimos a las y los estudiantes la resolución compleja y realista de problemas. Este pensamiento crítico involucra la participación en procesos donde el diálogo, la discusión grupal y la cooperación, son centrales para definir y negociar la dirección de la experiencia de aprendizaje. Y finalmente, el papel del enseñante como postulador de problemas (en el sentido de retos abordables y significativos) para generar cuestionamientos relevantes que conduzcan y enmarquen la enseñanza (Díaz, F., 2003, p. 11).

Desde nuestro rol podemos tomar acciones que incidan más allá del aula, que vayan dirigidas hacia la comunidad, donde él o la estudiante puedan desarrollar un sentido de respeto y conciencia hacia la comunidad. Es una oportunidad de reorientar la cultura hacia el valor de ayudar a los demás y de asumir nuestra responsabilidad social. La actividad de servicio será significativa si se enfrentan necesidades y retos de la vida real y se cuestionan juicios preconcebidos. En este modelo se enfatiza la ayuda a los otros, no como caridad o lástima sino con responsabilidad social relacionada con una toma de conciencia moral, social y cívica. Las actividades en la comunidad se realizan con un claro sentido de grupo, se fortalece una membrecía colectiva y la base es un aprendizaje cooperativo. Finalmente, se plantea que deben privilegiarse las oportunidades de reflexionar (pensar críticamente lo que se hace) junto con los compañeros. (Díaz, F., 2003, p. 10).

Las iniciativas planteadas sobre Tecnologías de Interconexión y comunicación (TICs) no se reducen a aumentar el equipamiento informático de las escuelas sino a lograr una sinergia entre los dispositivos técnicos, la cultura escolar y la función docente. (Sagástegui, D., 2004, p. 37). La introducción de las tecnologías de información y comunicación en el ámbito escolar depende de un cambio cultural en la comunidad educativa, donde se desarrolle un nivel de conocimiento sobre su entorno y la capacidad de distinguir sus necesidades. Desde nuestro rol debemos abogar porque se definan claramente las necesidades que se van a resolver utilizando tecnología sin olvidar que también debemos propiciar un clima escolar positivo y entornos seguros.

Considerando que el uso de TICs está desarrollado en nuestra vida diaria y en el mundo globalizado que vivimos, es inconcebible que desde nuestro rol estemos ausentes en esta nueva era, es importante reconocer las oportunidades de acción en los diferentes ámbitos de nuestro ejercicio profesional, a fin de identificar las formas de intervención más convenientes para incidir en los problemas sociales asociados a nuestro campo de acción en el área educativa.

Pienso que el uso adecuado de la tecnología, radica en el desafío de cómo crear y mantener un entorno social apropiado, donde además de la herramienta virtual, el estudiante cuente con habilidades sociales así como con el apoyo de una fuerte comunidad de iguales que le estimule para participar. El proceso debe equilibrar la práctica en el aula con el uso de la tecnología bajo un diseño lúdico pero educativo y accesible para toda la comunidad, debe ser una de nuestras funciones desde este paradigma.
 

Referencias Bibliográficas.

 

Arias, I. (s.f). Comparación entre las teorías: Aprendizaje situado y Desarrollo Cognitivo de Brunner. Universidad Simón Bolívar.

Díaz, F. (2003). Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 5 (2). México.

Martín-Moreno, Q.  (2004).  Aprendizaje Colaborativo y Redes de Conocimiento.  Granada. Grupo Editorial Universitario.

Miranda, G. (2004). De los ambientes virtuales de aprendizaje a las comunidades de aprendizaje en línea. Revista Digital Universitaria, 5 (10). México.

Sagástegui, D. (2004). Una apuesta por la cultura: el aprendizaje situado. Sinectica 24.

 

Artículo de opinión sobre Constructivismo


CONSTRUCTIVISMO

 

Artículo de opinión por Susana Venegas Méndez.

Palabras clave: Teoría Sociocultural, zona de desarrollo próximo, habla privada, andamiaje, diversidad.


Los aportes al Constructivismo los hace Vygotsky al plantear la Teoría Sociocultural. Diferentes aportes teóricos, detallados a continuación permiten tener una visión más completa de esta corriente y cómo sus beneficios pueden lograr educación de calidad y aprendizajes realmente significativos.
Al respecto Woolfolk, A. (1999) define la Teoría Social Cultural, destacando:

 
“…la función que desempeñan en el desarrollo los diálogos cooperativos entre los niños y los miembros de la sociedad, con mayor conocimiento. Gracias a tales intercambios, los niños aprenden la cultura de su comunidad (formas de pensar y comunicarse) (p. 44).

 

Su teoría enfatiza la importancia que tiene la interacción y el apoyo social representado en figuras significativas, para el desarrollo cognoscitivo de la persona.  La interacción que exista, define qué aprenderá y cómo lo incorporará. Definitivamente, el ambiente sociocultural facilita ó limita el aprendizaje, sin embargo es importante rescatar que no lo determina, porque no debemos obviar el factor herencia, para que nuestro abordaje sea integral.

 

No obstante para Vygotsky la interacción social es el origen y motor del aprendizaje. Según Woolfolk, A. (1999): “Vygotsky proponía que el desarrollo cognoscitivo dependía de las relaciones con la gente que está presente en el mundo del niño y las herramientas que la cultura le da para apoyar el pensamiento” (p. 45).

 

Así lo reafirma Vygotsky, citado por Carretero M. (1997) que señala:

«Un proceso interpersonal queda transformado en otro intrapersonal. En el desarrollo cultural del niño, toda función aparece dos veces: primero, a escala social, y más tarde, a escala individual; primero, entre personas (interpsicológica), y después, en el interior del propio niño (intrapsicológica). Esto puede aplicarse igualmente a la atención voluntaria, a la memoria lógica y a la formación de conceptos. Todas las funciones psicológicas superiores se originan como relaciones entre seres humanos»

 

Tomando este postulado como referencia, se considera que la persona y su trato con el mundo, determinan sus valores, conocimientos, ideas, actitudes, forma de entender las situaciones ó lo que sucede, precisamente porque en su proceso de crecimiento no lo ha conseguido y necesita de una persona significativa para lograrlo.  De aquí, considero el riesgo que se corre cuando esas personas que están presentes en ese mundo, no son conscientes de las implicaciones que puedan tener sus actos o palabras.  Muchas veces los discursos son estereotipados y es eso lo que están aprendiendo.

 

Retomando las herramientas que Vygotsky considera da la sociedad para el desarrollo cognoscitivo, el lenguaje es el sistema simbólico más importante que apoya el aprendizaje, Woolfolk, A. (1999).  Esta herramienta es la que permite que la persona exprese sus inquietudes, opiniones, dudas.  Primero se busca comprender como un autoproceso, por medio de un concepto fundamental que Woolfolk, A. (1999) señala: “Habla Privada:  los niños se hablan a sí mismos, como forma de dirigir su pensamiento y sus actos, a la postre, estas verbalizaciones son internalizada como habla silente” (p. 45).  Este proceso donde la persona primero intenta explicarse a sí misma, evoluciona con el tiempo porque después se convierte en susurro y finaliza con las palabras orientadoras.  Esta transición del habla privada audible al habla interna silente, fue considerada por Vygotsky como un proceso fundamental, Woolfolk, A. (1999).

 La concepción del lenguaje, es una de las diferencias con respecto al Cognoscitivismo. Piaget en su etapa preoperatoria lo considera como inmadurez cognitiva, en etapa la persona buscará equilibrar sus esquemas por medio de él.  Así lo confirma Abarca S.: “Aunque el niño tiene capacidad de comunicación y establece intercambios con su medio, estos intercambios no son verdaderas interacciones sociales, pues giran alrededor de sus propias preocupaciones, necesidades y dudas, lo cual Piaget llama egocentrismo social” (p. 68).  Vygotsky, por el contrario, fue capaz de ver que dicho lenguaje realizaba unas contribuciones importantes al desarrollo cognitivo del niño. En primer lugar, porque era un paso para que se produjera el lenguaje interiorizado  que resultará esencial en etapas posteriores.  Sin embargo rescato que ambos consideran el lenguaje como un medio de mayor comunicación.

Otro de los conceptos esenciales en la obra de Vygotsky es la zona de desarrollo próximo.  Considerando como la o el adulto puede generar resultados positivos de su relación con la persona menor de edad, Vygotsky apunta a la importancia de brindar un acompañamiento temporal en el proceso de aprendizaje, apostando por el potencial que la persona tiene.  Wertsch citado por Woolfolk, A. (1999), define esta zona como: “Área en la que el niño no puede resolver por sí mismo un problema, pero que lo hace si recibe la orientación de un adulto o la colaboración de algún compañero más avanzado” (p. 49).

Otro concepto importante señalar es el andamiaje, definido por Woolfolk, A. (1999) como: “Apoyo para el aprendizaje y la solución de problemas.  Puede consistir en proporcionar claves, recordatorios, dar ánimo, dividir el problema en pasos, ofrecer ejemplos o cualquier otras cosas que permita al estudiante independizarse”. (p. 47). 

Vygotsky ha sido fundamental en la elaboración de un pensamiento constructivista en el ámbito educativo, ya que la construcción se produce cuando se realiza en interacción con otros.  De acuerdo con Carretero, M. (1997):

“se ha comprobado como el alumno aprende de forma más eficaz cuando lo hace en un contexto de colaboración e intercambio con sus compañeros. Igualmente, se han precisado algunos de los mecanismos de carácter social que estimulan y favorecen el aprendizaje, como son las discusiones en grupo y el poder de la argumentación en la discrepancia entre alumnos que poseen distintos grados de conocimiento sobre un tema”.

 

Desde mi experiencia en el trabajo con personas con disCapacidad intelectual, y relacionando el trabajo con esta población, considero que desde la Psicología Educativa el Constructivismo permite que el proceso enseñanza-aprendizaje sea más inclusivo, ya que se reconoce la construcción colectiva del conocimiento, donde la interacción entre las personas crea realidades, la persona que aprende no solo depende de su actividad individual.  El enfoque de Derechos Humanos, se ajusta más a las corrientes que se enfocan en potenciar las habilidades, y este es un proceso que en el trabajo con la diversidad debemos construirlo a partir de las complementariedades que surgen a partir de la diversidad. La diversidad no es problema de quien la vive, sino de las o los profesionales porque no sabemos las estrategias para llegar a ellas y ellos.  Señalo aquí, lo que plantea Schalock, citado por Verdugo, M.: “El modelo ‘constructivista’ de la discapacidad define el significado y consecuencias de la misma de acuerdo con las actitudes, prácticas y estructuras institucionales más que por las deficiencias en sí” (p.1).

Retomando la importancia del lenguaje y nuestro trabajo con población infantil, donde de acuerdo a su etapa de desarrollo, el lenguaje juega un papel determinante, estamos en la responsabilidad de manejar un discurso inclusivo, que no promulgue mitos, estereotipos y prácticas excluyentes.  Estamos llamadas(os) a la tarea de generar discursos y prácticas inclusivas.

 

Referencias Bibliográficas.

Abarca, S. (1999). Psicología del Niño en Edad Escolar. (10° edición). EUNED. Costa Rica. 


Carretero, M. (1997). Desarrollo cognitivo y aprendizaje” Constructivismo y educación.  (pp. 39-pp.71). Progreso. México.


Verdugo, M. La concepción de la discapacidad en los modelos sociales. Tomado de:

http://pujportal.javeriana.edu.co/portal/page/portal/vice_medio/asist_bienestar/pdf/Verdugo-ModelosSoc.pdf 

Woolfolk, A. (1999). Psicología Educativa.  (7° edición). Prentice Hall México.

 

 

Artículo de opinión sobre Cognoscitivismo


COGNOSCITIVISMO

 

Artículo de opinión por Susana Venegas Méndez.

Palabras clave: Cognoscitivismos, reflejo, acomodación, asimilación, esquema, equilibrio.  

 
Desde la corriente Cognoscitiva la visión del aprendizaje se considera al estudiar las formas en que procesamos la información  y cómo es posible llegar a entender cómo pensamos. La manera en que nuestra mente interprete la información es por medio de las percepciones. 


Los estudios y teorías de Jean Piaget, sobre el desarrollo intelectual influyeron en el conocimiento sobre el pensamiento, la inteligencia y el desarrollo del infante.  Su teoría propone etapas que se atraviesa la persona desde el inicio de la infancia hasta la adolescencia y cómo en este camino, se van a experimentar cambios significativos del pensamiento. Estas etapas son sensoriomotora, preoperacional, de las operaciones concretas y de las operaciones formales.


Incorpora el concepto de equilibrio, el cual surge cuando la persona busca respuestas y se moviliza, usando y adaptando sus esquemas para recuperar el equilibrio perdido, dicho equilibrio logra resolverse gracias a la acomodación y asimilación, situación que hace que el pensamiento se modifique y avance.  Woolfolk, A. (1999) plantea: “Para equilibrar nuestros esquemas de comprensión del mundo y los datos que éste proporciona, asimilamos continuamente nueva información mediante nuestros esquemas y acomodamos el pensamiento siempre que los intentos desafortunados de asimilación produzcan un desequilibrio” (p. 29).   Este es un proceso que constante y diariamente las personas realizamos, es nuestra búsqueda por saber y aprender más, que llevándolo al contexto educativo indiscutiblemente representa el reto académico de cada estudiante, retos que el estudiantado debe ir logrando con la contención y los diferentes apoyos que la institución educativa le proporcione a través de los profesionales con los que cuenta.

 Otros de los aportes a esta corriente los hace Vigotsky al plantear la Teoría Sociocultural.  Al respecto Woolfolk, A. (1999) comenta:

 
“Destaca la función que desempeñan en el desarrollo los diálogos cooperativos entre los niños y los miembros de la sociedad, con mayor consentimiento. Gracias a tales intercambios, los niños aprenden la cultura de su comunidad (formas de pensar y comunicarse) (p. 44).

 

Desde su teoría sociocultural y para el desarrollo cognoscitivo, da un lugar a la interacción y apoyo social. De este modo, el contexto y el ambiente sociocultural se convierten en un elemento que facilita ó limita el aprendizaje, por lo cual se aborda su estudio para mejorar y optimizar los procesos de enseñanza.

La interacción social es el origen y motor del aprendizaje. El aprendizaje es un proceso de apropiación del saber exterior donde el pensamiento evoluciona. S. Abarca (1999) indica que se hace posible incorporar estímulos a esquemas ya elaborados ó de construir nuevos esquemas para poder entender o manejar la experiencia externa. Razón por la cual el ambiente en el que la persona ha estado relacionándose durante sus primeros años, de acuerdo a este planteamiento influye en sus esquemas mentales sobre su visión de mundo y cómo enfrentarlo.


Teoría del procesamiento de la información

Plantea la analogía de cómo procesa un ordenador y el cerebro, cómo este funciona por símbolos. Visualizar la forma en que el cerebro maneja o procesa la información recogida por los sentidos, se puede comparar con el funcionamiento de un ordenador donde la persona percibe, conceptualiza y organiza la información que tiene. 

         Los principios cognoscitivos permiten a la o el Psicólogo Educativo, enriquecer las oportunidades de aprendizaje en el aula, proponiendo por ejemplo actividades que involucren la exploración de los sentidos.  Así mismo puede brindar ó asesorar sobre la adquisición de destrezas: habilidades motoras gruesas y finas. 

El aula es un espacio tan diverso donde se encuentran diferencias en cuanto a desarrollo cognoscitivo y el conocimiento. Así lo confirma  Woolfolk, A. (1999) al considerar: “En cualquier grupo encontraremos diferencias considerables en el nivel de desarrollo cognoscitivo y el conocimiento académico de los estudiantes” (p. 39). 

La dinámica del grupo debe abrirle al docente un panorama y cae en este su responsabilidad de estar atento observando cómo se desenvuelven los estudiantes cuando intentan resolver los problemas que plantean. El estudiantado no puede limitarse a sólo incorporar en sus esquemas la información que la o el docente le da, debe según Woolfolk, A. (1999):

 

“La vida académica debe darles la oportunidad de experimentar el mundo.  Esta experiencia activa, incluso en los primeros niveles escolares, no debe limitarse a la manipulación física de los objetos, sino que también ha de incluir manipulaciones mentales de ideas que surgen de proyectos o experimentos del grupo” (p. 40).

 

 

Lo que desde la institución se proponga para el proceso de aprendizaje, debe considerar la estimulación motora y fina como lo menciones antes pero sin olvidar que la esencia del ser es interactuar y que debemos inducir con trabajos que permitan la conexión de pensamientos por medio de la interacción.  Considero que desde nuestro rol es fundamental proponer y/o realizar intervenciones que se refieran a la mejora de las competencias educativas de los alumnos, de sus condiciones educativas y en nuestro acompañamiento para permitirle desarrollar las soluciones a las posibles dificultades detectadas en las evaluaciones y que proceden del proceso de enseñanza aprendizaje. 


Según Abarca, S. (1999) señala:


“La curiosidad que nos despierta un objeto que vemos, las dudas que nos surgen ante la lectura o el descubrimiento, provocan movimiento.  Por esto, para Piaget el aprendizaje es acción  y debe partir de la curiosidad y de la duda.  Cuando a un niño se le da todo hecho en el escuela, el material de aprendizaje no le provoca curiosidad, y se le obliga a permanecer sentado por largo rato sin ninguna posibilidad de actividad mental, le estamos inhibiendo su capacidad de desarrollo intelectual, pues no se crean desequilibrio” (p. 62).
 

Los principios de esta teoría, no limitan un aprendizaje unidireccional donde por ejemplo se copia y se repiten ejercicios, esta teoría permite al niño y a la niña que pregunten, exploren y que propongan, de forma que sus estructuras mentales no sean estáticas.   Tienen derecho a plantearse preguntas.  Desde nuestro rol podemos estimular la creatividad, las ganas de explorar y saber más, de manera que sean ellos y ellas quienes busquen soluciones.


Somos Psicólogos (as), somos las y los profesionales de la psicología cuyo objetivo de trabajo es el comportamiento humano en situaciones educativas y sólo mejorando nuestro desempeño, definiendo y perfilando nuestro rol será como consigamos continuar nuestro desarrollo profesional y prestar un mejor servicio a la comunidad educativa y social en que nos desenvolvemos.

 

Referencias Bibliográficas.

Abarca, S. (1999). Psicología del Niño en Edad Escolar. (10° edición). EUNED. Costa Rica. 

Gil, D. Tres paradigmas básicos en la enseñanza de las ciencias Recuperado http://ddd.uab.cat/pub/edlc/02124521v1n1p26.pdf

Pedronzo, M.  (2012).  Teorías del Aprendizaje:  Piaget y Vigotsky.  

         Piaget, J e Inhelder, B.  (2007).   El desarrollo del niño. España, Morata.       

De  Cudmani, L, Pesa,  M y Salinas, J.  Hacia un modelo integrador para el aprendizaje de las ciencias.   


Woolfolk, A. (1999). Psicología Educativa.  (7° edición). Prentice Hall México. 

 

Artículo de opinión sobre Conductismo


CONDUCTISMO

Artículo de opinión por Susana Venegas Méndez.

Palabras clave: Conducta, Aprendizaje, Reflejo, Condicionamiento, Modificación, Educación, Psicología.

La necesidad de aprender en cualquier etapa de la vida, considera una responsabilidad en quienes se encuentren involucrados en dicho proceso. No sólo es enseñar sino proponer intervenciones que generen cambios significativos. El Centro Educativo debe asumir la atención a las diferencias individuales y de su comunidad escolar desde una posición teórica. Muchas de las Instituciones Educativas fundamentan su trabajo en el Conductismo, el cual fundamenta su teoría desde el surgimiento del aprendizaje asociativo de la conducta. La Psicología del Aprendizaje, se enfoca según Froufe (2011): “en el estudio de los cambios conductuales provocados por procesos mentales asociativos desarrollados en la experiencia” (p. xi).

Conductismo, exponentes básicos, planteamientos, postulados.

El término reflejo, surge en la teoría por la importancia y el lugar que el Conductismo le da. Así es, que el cambio observable es producido por las respuestas reflejas.

Al respecto Pavlov citado por Froufe (2011) menciona: “..los reflejos innatos se pueden transferir por asociación a estímulos diferentes a sus desencadenantes originales” (p. 4). Lo que nos lleva a la consideración de que las acciones reflejas pueden aprenderse por el condicionamiento. Este proceso es el método introducido por el Pavlov como resultado de sus observaciones e investigaciones sobre condicionamiento de los reflejos. 

Froufe (2011) define el Condicionamiento Clásico como:

“El proceso mediante el que un estímulo originalmente irrelevante se asocia, debido a su reiterado emparejamiento, con algún evento motivacionalmente importante, por lo que el primero acaba por adquirir la capacidad de provocar una reacción similar a la generada por el elemento importante” (p. 51).

John Watson quien cuestionara los principios de la Psicología Tradicional, fundamenta su teoría en el poder del aprendizaje, donde no había que comprender el comportamiento desde la parte cerebral. El pensamiento de Watson es resumido por De la Mora (2003) al escribir: 

“Watson considera todo aprendizaje como condicionamiento clásico. Nacemos con ciertas conexiones estimulo-respuesta, llamados reflejos….El proceso de acondicionamiento consiste en asociar un nuevo estímulo al estímulo natural o incondicionado que provoca la respuesta refleja, repitiendo muchas veces este apareamiento; al cabo de algún tiempo, al presentarse el estímulo incondicionado, se obtendrá la respuesta” (p. 73-74).

Desde el conductismo…..

Concepto de Ser Humano: es un ser biológico que responde a estímulos ambientales y depende del ambiente inmediato. Desde la Psicología me interesa la conducta medible, observable, cuantificable y manipulable de esa persona, yo trabajo con lo que veo sobre los métodos experimentales, rechazando todo aquello que sea subjetivo, interno y no disponible (p.e. lo mental). Así lo confirma De la Mora (2003): “Watson niega que haya contenidos de conciencia en el sentido de la psicología mentalista, lo único real son los movimientos orgánicos” (p. 73).  

 

Relación objeto Sujeto-Objetola relación es unidireccional. Como Psicóloga se asume un rol activo, dónde defino qué se va a cambiar. El conductismo es efectivo, por su fundamento E-R, que además permite medir lo que la o el Profesional desea.

Sobre las relación comunidad educativa-estudiante.

Visto el aprendizaje como una manera de modificar la conducta, debe el o la docente generar un espacio adecuado para que las conductas deseadas se puedan ver reforzadas. Al respecto Schunk (1997) menciona: “La teoría conductual implica que los maestros deben disponer el ambiente de modo que los alumnos respondan apropiadamente a los estímulos” (p. 12). Dentro del aula un ambiente mal manejado con respecto una persona con dificultades de aprendizaje o problemas de conducta, puede detonar en impulsividad, irritabilidad o aislamiento.

Otra consideración puede ejemplificarse con las figuras significativas de la persona menor de edad, quienes promueven estímulos discriminatorios inadecuados, cuando afirman que sus hijas(os) solo hacen caso cuando se les agrede física o verbalmente. En este proceso, aunque las respuestas están aprendidas porque la persona obedece, suelen ser desadaptativas. No obstante, la conducta puede desaparecer, mediante la extinción, definida por de la Mora (2003) como: “proceso por el cual una respuesta se debilita sino se refuerza” (p. 64). 

Sin embargo, no podemos totalizar los beneficios, es importante rescatar como en el entorno escolar pueden verse involucrados otros factores que impactarán en el aprendizaje de la persona menor de edad. De la Mora (2003) concluye: “es difícil comprender como los métodos pedagógicos guiados por el conductismo que considera la personalidad únicamente como la suma total de los reflejos condicionados, podrá conducir a los escolares a formar, hábitos reflexivos, juicios independientes y adquirir el autodominio” (p. 78).

Sobre su aplicación en la Educación específicamente en la Psicóloga Educativa

Desde el enfoque Conductual se pueden definir las necesidades en el entorno escolar, por consiguiente establecer los estímulos y las conductas a modificarse y finalmente proceder a implementar las intervenciones.  Considero que el Conductismo llevado a la práctica resulta en ciertas condiciones útil y sencillo para que pueda ser usado por el equipo de profesionales que integran la Comunidad Educativa. Por ejemplo la aplicación de técnicas conductuales en un estudiante con Asperger son esenciales, debido a su necesidad de estructuración, al sacarlos de su rutina o porque surgen en la clase detonantes de estrés, hacen que aumente su estado de ansiedad y la persona se sienta abrumada, por tanto, estas conductas pueden abordarse con el tiempo fuera, anticipamos el estímulo llevándola a otro entorno, un lugar seguro siendo esta una manera efectiva de controlar el ambiente porque le facilita su asociación con lo que está pasando así podrá calmarse y reincorporarse.  

También se pueden proponer a la ó el docente programas de modificación de conducta donde por medio de la observación se registren la aparición de determinadas conductas. Considerando la situación individual de la ó el estudiante, se puede negociar con el profesorado la recompensa. En otras condiciones efectivas, es en el trabajo de los límites, señalando la conducta y no a la persona, así será más positivo para la persona optar por otro comportamiento sin sentir que es él el problema.

La responsabilidad ética de nuestro trabajo debe manejase con mucho cuidado, existe un línea muy delgada para que desde donde me posicione las decisiones que tome y las técnicas que considere trabajar sean exitosas. Muchos colegas sin conocimiento a profundidad aplican un estímulo para obtener una respuesta, sin importar las consecuencias, se modifica una conducta sí, pero ¿se puede desencadenar otra?. 

Las estrategias pueden marcar la diferencia entre una experiencia escolar exitosa y un fracaso o deserción para una o un alumno con necesidades educativas asociadas o no a discapacidad, de aquí la importancia de que en este, nuestro proceso de formación las estrategias que aprendamos en este caso desde el conductismo sean el resultado de la construcción individual a partir de las lecturas y colectiva a partir de nuestras discusiones en el foro.

Referencia

De la Mora, J. (2003). Psicología del Aprendizaje. (8ª reimpresión). México. Editorial Progreso.

Froufe, M. (2011). Psicología del Aprendizaje. (2° edición). España. Ediciones Paraninfo.

Schunk, D. (1997). Teorías del Aprendizaje. (2° edición). México.  Atlacomulco.



 

 

Mapa Mental sobre Constructivismo

Elaborado por: Licda. Susana Venegas